Los Hermanamientos

Los hermanamientos de La Matanza del Virrey Palafox y de El Burgo de Osma con otros pueblos, villas y ciudades, cuyas estructuras industriales y hasta en buen grado sus economías locales tienen como soporte principal la fábricas chacineras y agroalimentarias se iniciaron en el marco de las jornadas de 1987, propuesto por la Cofradía de Matanceros de Honor y la organización de las Jornadas de La Matanza.

 
Los pueblos hermanados eran recibidos en el Ayuntamiento

Los pueblos elegidos el año 1987 fueron, Candelario, Miranda del Castañar y Guijuelo, en la provincia de Salamanca; Cantimpalos y Carbonero el Mayor, en la provincia de Segovia y San Pedro Manrique en esta de Soria. Todas poblaciones típicamente chacineras con instalaciones del mayor prestigio y reconocida la calidad de su producto con una alta cota, no sólo en los mercados españoles, sino en los extranjeros. De las trece propuestas hechas -años 1987, 1988, 1989 Y 1990- para llevar adelante esos hermanamientos sólo la de Carbonero no fue aceptada por sus gestores municipales.
Durante ese mismo año van llegando al Burgo las embajadas, muy numerosas, de cada una de las otras cinco poblaciones chacineras que si no documentalmente y con el protocolo al uso, formal y cordialmente quedaron hermanadas con el Virrey y con El Burgo.
El año siguiente de 1988 otras cinco localidades del territorio nacional se suman a las anteriores. Son Vic, en Barcelona; Montánchez, en Badajoz; Jabugo, en Huelva; Sepúlveda, en Segovia, y Ólvega, en nuestra provincia de Soria. Al igual que en la Jornada precedente fueron llegando, en sus días propios señalados en el calendario de aquel año las comisiones, representaciones municipales y numerosos acompañantes, desde Jabugo, Montánchez o Vic, pese a la distancia, como desde Ólvega y Sepúlveda en mucha mayor cercanía.

También el año 1988, pero descolgado de la Jornada propiamente dicha, se firmó otro hermanamiento de la villa de El Burgo y Ciudad de Osma con la también villa francesa de Soulac-Sur-Mer en la región de la Gironda y próxima a Burdeos. No eran aquí razones gastronómicas ni tradiciones rituales las que condicionaban el acuerdo; eran otras las causas que lo habían propiciado a diferencia de los anteriores. Y sí se ultimó con las convocatorias de plenos de los Ayuntamientos, en Soulac-sur-Mer en la primavera de aquel año y en El Burgo de Osma el verano siguiente. Se firmaron actas redactadas en ambas lenguas y se cambiaron los preceptivos protocolos. El Virrey, que fue invitado a los actos de Soulac y que después, con motivo de la visita de la comisión francesa al Burgo, organizó actos especiales en su homenaje también sumó el escudo de Soulac al de los otros pueblos españoles hermanados con anterioridad y su día propio viene dedicándosele desde entonces en las Jornadas.

Soulac figura en el orden cronológico con en número once de los hermanamientos celebrados y solamente Noreña, en Asturias, cerró por algún tiempo la nómina de los pueblos hermanados. Fue el año 1990 y justo es declarar que la iniciativa en orden a la siguiente declaración fraternal, partió de la Cofradía-Orden del Sabadiego, con sede en aquella "villa y condado".

Noreña, que originariamente y hasta los primeros años de este siglo registró un alto censo de emigrantes, zapateros, cuyo equipaje y símbolo en su partida era la capa y la montera picona, se convirtió más tarde en suelo industrial para fábricas de matanza y transformación de los productos del "gocho", como allí se llama al cerdo; envasado y enlatado de los subproductos y elaboración de un embutido emblemático llamado sabadiego por ser el alimento que, preferentemente, se consumía el sábado.

De ese emblemático sabadiego tomó nombre la Orden gastronómica que hoy goza de prestigio internacional pese a su corta vida. El año 1990, XVIII Jornada de la Matanza los noreñeses-sabadiegos, ataviados con capa, picona y medallón corporativo llegaban al Burgo con sus gaitas asturianas de fuelle, su sidra virgen y los expertos tiradores del zumo de la manzana para obsequio de clientes y curiosos y con sus grupos corales.


La comitiva de la Orden del Sabadiego con Miguel Moreno, Mantenedor de La Matanza

La convivencia resultó entrañable y más tarde para las fiestas de San Marcos en aquella villa y condado hubo recíproca presencia de la villa y del Burgo. A la Orden del Sabadiego y el Excelentísimo Ayuntamiento de Noreña se les recibió como miembros del número en la Cofradía de Matanceros de Honor, y quizá en prueba de amistad y de natural correspondencia la Orden del Sabadiego expidió diplomas con grado de Caballero al Director de las Jornadas de la Matanza y con grado de Escudero al Mantenedor y Cronista de las mismas. He aquí el apunte-historia de los hermanamientos y sus razones llevados a cabo entre los años 1987-1990.


Tras el paréntesis de algunos años, en 1994 se produce el hermanamiento con la ciudad de Cartagena, en virtud de un intercambio cultural y efectivo iniciado por los "Guerreros de Uxama", de aquella ciudad.
El año 1998 -por la razón vinculante del Obispo Palafox, prelado que fallece y está enterrado en esta catedral de El Burgo, y que antes fue Obispo en Puebla de los Ángeles, y Virrey de S. M. Felipe IV en Méjico y cuyo nombre da título a nuestro restaurante, hubo también, mutuos embajadores de Puebla al Burgo, y de El Burgo a Puebla, y quedó rubricado y confirmado un hermanamiento nuevo:
Puebla de los Ángeles-El Burgo-Virrey. Por fin, en el año 1999 es el hermanamiento con la ciudad extremeña de Almendralejo  y el Restaurante "El Paraiso".