Hotel II Virrey
Restaurante Virrey Palafox
Jornadas de la Matanza
Palacio del Virrey
Museo del Cerdo
Bodas y celebraciones
Congresos
El Burgo de Osma
Promociones
Principal
El Burgo de Osma
Rutas turísticas
Además del inmenso patrimonio cultural y artístico que se puede contemplar en el Burgo de Osma, la comarca es también un auténtico muestrario de iglesias románicas, castillos árabes y cristianos, ciudades romanas y celtíberas, ermitas templarias, parajes singulares, parques naturales...
Todo ello en un radio de poco más de cincuenta kms. Que le llevarán a disfrutar de los más variados estilos artísticos.


Pulsa en el mapa para verlo ampliado.

Rutas:

CALATAÑAZOR Y LA FUENTONA

La villa medieval de Calatañazor.
Nuestra primera propuesta se centra en Calatañazor, a 30 kms. en dirección hacia Soria. Se trata de un conjunto histórico- artístico que conserva el trazado medieval de sus calles empedradas, con casas de mampostería, adobe y sabina, con chimenea cónica típica de esta zona soriana. Su castillo, sus murallas, su iglesia románica con matices góticos, sus tumbas antropomórficas, su rollo, hacen de Calatañazor uno de los pueblos más visitadeos de la Provincia de Soria.
Dicen que aquí, en el llamado Valle de la Sangre, es donde Almanzor perdió el tambor.

El monumento natural de la Fuentona.
Muy cerca de Calatañazor se puede visitar el Espacio Natural del Sabinar de Calatañazor, el más extenso bosque de sabinas de Europa con ejemplares de más de veinte metros de alto por dos de diámetro. También resulta interesante la visita al paraje de La Fuentona, en el término de Muriel de la Fuente, otro paraje natural de inusitada belleza.
De regreso a El Burgo puede visitar la población de Rioseco, con campo de golf rústico, iglesia con ábside románico, pila bautismal que bien podría ser visigótica, rollo medieval construido con tres columnas de la villa romana de los Quintanares, y la población de Torreandaluz con una iglesia de excepcional portada románica.

SUBIR



EL PARQUE NATURAL DEL CAÑON DEL RIO LOBOS
En dirección norte, partiendo desde el Burgo encontramos a escasos 18 kms. la localidad de Ucero, con un glorioso pasado templario del que da fe las ruinas de su impresionante castillo. Ucero es también puerta del parque natural del Cañon del Río Lobos, una espectacular garganta cárstica en la que el caudal del Río Lobos continúa inexorable con su proceso de erosión sobre la roca caliza. Es el hábitat ideal para el buitre leonado y otras aves carroñeras y rapaces.

La ermita de San Bartolomé, en el centro del Cañon del Rio Lobos
En el interior de esta garganta se encuentra la ermita templaria de San Bartolomé, construida en el siglo XII en un enclave fascinante y mágico, lleno de simbolismos y coincidencias geográficas.
El Cañón es además paraíso de espeleólogos ya que el agua, en su proceso de erosión, ha excavado un sin fin de grutas y simas.

SUBIR



TIERRAS DE BERLANGA
El Sur de la provincia es sin duda las más incógnita de las comarcas sorianas. Partiendo desde el Burgo de Osma, a tan solo 20 kms., se encuentra la muy noble villa de Berlanga de Duero, donde el visitante puede contemplar la majestuosa Colegiata, magnifico templo paradigma de la transición del gótico al renacimiento (1526-1530). En su interior se conserva, amén de otros muchos tesoros, el famoso "lagarto" traído en el siglo XVI por Fray Tomás de Berlanga, descubridor de las Islas Galápagos. El castillo, la Ermita de la Soledad, el rollo gótico, el palacio renacentista, el hospital, hacen de esta villa castellana un conjunto histórico artístico de singular belleza.

El castillo y la Colegiata de Berlanga de Duero.
A tan solo unos pocos kms. de Berlanga se encuentra la sobrecogedora ermita de San Baudelio. Un templo humilde, de una sola nave concebida a modo de palmera con una gran columna central a la que van a parar los nervios que la sustentan. Construida en el siglo IX, a pesar de su sencillez exterior alberga uno de los más importantes legados de la herencia mozárabe española: una serie de frescos que representan animales, escenas de caza, pasajes del evangelio, etc. y que por si solos componen un espectáculo subyugante, mezcla de dos culturas que en un tiempo lograron coexistir en un mismo espacio.

La ermita mozárabe de San Baudelio, en Casillas de Berlanga.
Desde allí hasta Rello hay solo unos minutos en coche y la excursión merece la pana. En este pequeño pueblo, elevado sobre un cerro y perfectamente integrado en su entorno descubriremos uno de los recintos amurallados mejor conservados de Soria, en el que se respira sabor a Edad media nada más traspasar una de las dos espléndidas puertas del lienzo del siglo XIV. Su rollo, una antigua lombarda del siglo XV enclavada en plena plaza mayor, simboliza el carácter guerrero de esta villa por mucho tiempo tierra fronteriza entre los reinos moros y cristianos. Bordecorex, Caltojar, Brías, Andaluz... muchos otros enclaves interesantes esperan al viajero.

SUBIR



LA RIBERA DEL DUERO
Aunque toda Soria es ribera y se vertebra a lo largo de los primeros kms. del río Duero, es la Comarca de San esteban la que más siente su influencia. Cuna del románico castellano en San Esteban se documenta la primera iglesia porticada de Castilla: la de San Miguel. De un sobrio primitivismo combinado con ornamentación mudejar, sirvió de modelo para otros muchos templos posteriores en Soria, Segovia, Burgos y Guadalajara. La otra gran iglesia sanestebeña, la de la Virgen del Rivero, completa una visión del románico algo más tardío pero no menos hermoso, con una decoración empeñada en resaltar el triunfo de la cristiandad sobre el mundo musulmán.
Aquí, en esta villa, comienza la zona vinícola más importante de Castilla: la Denominación de Origen Ribera del Duero, y San Esteban y su área emergen como una parte importante de esta región productora de excelentes caldos

El Castillo Árabe de Gormaz.
Gormaz, a tan solo 10 kms. de San Esteban, nos ofrece la visión desafiante de su magnifico castillo. Levantado por albañiles árabes que fueron adaptándose a la forma de la meseta sobre la que se asienta, es uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar musulmana. Construido en el siglo X, sus 370 mts de longitud, sus 28 torres y su perímetro de un kilómetro la convierten en la más extensa de Europa.
Nuestros pasos nos llevan desde allí hasta Tiermes, en los confines de la Sierra de Pela. Allí encontraremos las ruinas de un asentamiento habitado ininterrumpidamente desde el II milenio antes de cristo. Los años de excavaciones e investigación han descubierto restos de la Edad del Bronce, una necrópolis celtíbera, una urbe rupestre celtíbero-romana y una necrópolis visigoda. El visitante podrá contemplar los restos de una civilización que poseía un acueducto, termas, foro, graderío, murallas... Completa este viaje por la historia la excelente ermita románica con galería porticada.
Langa de Duero, Castillejo de Robledo, Caracena... otros nombres para otros pueblos en los que el encanto de sus paisajes, la amabilidad de sus gentes y las huellas del pasado nos esperan.

Iglesia Románica de San Miguel, San Esteban de Gormaz.
La Ribera del Duero es además puerta para otras muchas excursiones hacia la vecina provincia de Burgos: Peñaranda con su palacio ducal y su Colegiata, El impresionante Monasterio de la Vid, Aranda de Duero con sus bodegas, Coruña del Conde y las ruinas de la ciudad romana de Clunia, Caleruega y su monasterio donde vivió Santo Doming de Guzmán, Santo Domingo de Silos....

SUBIR



LA SORIA VERDE: LOS PINARES ALTOS
Al noroeste de la provincia de Soria, rayando con la vecina de Burgos nos encontramos con una comarca de una naturaleza exultante, en la que el pino albar es el protagonista indiscutible, acompañado ejemplares de acebos, robles, hayas, avellanos, serbales y castaños. Es la Tierra de la leyenda del parricidio Alvargonzález, inmortalizada por Machado en sus versos, es nacimiento del Duero, es tierra de carretería, tierra de una gran riqueza micológica, tierra de arquitectura sólida, de sillares de piedra...

El río Duero en la sierra de Urbión
Vinuesa es puerta de la Laguna Negra. En esta villa serrana el visitante podrá deleitarse con la mezcla de arquitecturas de sus casas pinariegas y sus palacios y mansiones del XVI al XVIII. Una mezcla de encanto tierno, en la que las balconadas y los aleros de las casas proyectan su sombra sobre el suelo empedrado.
Pero sin duda el atractivo mayor de esta zona son una serie pequeñas lagunas de origen glaciar, que se encuentran muy cerca del nacimiento del Duero y que por si solas configuran un paisaje de gran belleza. La más importante y conocida es la Laguna Negra. Pero poseen una singular hermosura la Laguna de Urbión (nacimiento del Duero), la Larga y la Helada.
Covaleda es la otra gran villa pinariega: recoleta y excepcionalmente cuidada por sus habitantes que tienen fama de ser gente animada y acogedora.
Junto a Molinos de Duero podemos disfrutar del Pantano de la Cuerda del Pozo y las oportunidades que nos ofrece para practicar deportes náuticos en plena Meseta Castellana. Molinos posee en su arquitectura los elementos típicos de la zona de pinares: piedra labrada en sillería que conforman caserones y palacios de los siglos XVI al XVIII, con dos cuerpos, solanas, aleros, soportales y zaguán.
Duruelo, Salduero, y Abejar son pueblos que repiten estos esquemas constructivos y que conforman rincones especialmente agradables y apacibles para el viajero.

SUBIR



LA SORIA VERDE: LOS PINARES BAJOS
Más al norte del Cañón del Río Lobos, ascendiendo por la Cuesta de la Galiana, nos espera la Soria Verde. Si la profusión de monumentos artísticos caracteriza otras zonas de la geografía soriana, en esta comarca el paisaje, de una naturaleza exultante, es el protagonista.

Migueles de los pinares de Soria.
San Leonardo de Yagüe es el primero de nuestros destinos. Villa industriosa merced al comercio y trabajo de la madera de los bosques que la circundan, se trata de una población de arquitectura serrana y viejo castillo presidiéndola.
Navaleno es el otro gran núcleo de población. Al igual que San Leonardo basa su riqueza en la madera del pino que se convierte en mueble de calidad. Es tierra de hacheros, resineros y madereros aunque también abunda la caza y como no la riqueza micológica de sus pinares.

SUBIR



TIERRAS ALTAS
Al Noreste de la provincia de Soria, en el espacio marcado por las Sierras del Almuerzo, el Madero Montes Claros, del Alba y Alcarama, el viajero se encuentra con la comarca de Tierras Altas. Es el Norte de Soria, tierra de Icnitas, la sierra por antonomasia, tierra dura y recia de pueblos edificados con piedra, tierra merinera de la que, en tiempos, partían rebaños trashumantes hacia el sur.
Desde el puerto que vigila el altiplano numantino Oncala ofrece al visitante una magnífica colección de tapices tejidos en el siglo XVII sobre cartones de Rubens, además de un interesante Museo de Pastores en el que rememorar épocas de rebaños, mastines, colodras...

Icnitas, las huellas de dinosaurios en el norte de Soria.
Más allá a más de 1.200 mts. de altitud Santa Cruz de Yanguas se revela como una de las localidades señeras en la Ruta de las Icnitas. Durante el Cretácico Inferior y el Jurásico Superior, carnosaurios y ornitópodos imprimieron sus huellas en la arcilla, dejando un legado que nos lleva en el tiempo a un viaje de más de 150 millones de años. En Villar del Río el viajero podrá encontrar un aula paleontológica en la que aprenderá el modo de vida de estos saurios gigantes. Muy cerca de aquí Yanguas se presenta como una población compuesta de sólidas casas merineras asentadas sobre un escenario intenso: el puente de origen romano, el río, las sierras... Su plaza porticada que se abre a los restos de un castillo, la iglesia gótica, la Puerta de la Villa, la casa-museo con piezas del siglo XII al XIX son otros atractivos de este hermoso pueblo.

El paso del fuego de San Pedro Manrique.
El pasado feudal de San Pedro Manrique nos ha dejado las ruinas de su fortaleza, las dos atalayas y las tres puertas de la muralla. Hoy San Pedro es ciudad chacinera en la que se aprovecha la excepcional climatología para curar algunos de los mejores embutidos serranos. Pero San Pedro es además rito del paso del fuego que cada víspera de San Juan, en pleno solsticio de verano, reinventa un rito ancestral, mágico, precristiano y pagano en el que jóvenes de la localidad, imbuidos por una extraña fuerza inexplicable cruzan con sus pies descalzos una alfombra de brasas de roble.

SUBIR